martes, 25 de noviembre de 2014

Ejercicios

EJERCICIO 30

DESCUBRE LAS PALABRAS ESCONDIDAS

M _N _EQ_IL A

SO_RI _O

_ELE_ISI_N

C_ _ IDA

M_ _ZA_A

ES_INA_AS

CA_AL_O

SA_ _ON

VA_EN_IA

V_A_ES

EJERCICIO 31

Escriba desde el 15 hacia arriba de 6 en 6 hasta llegar al 255


EJERCICIO 32

Coja un periódico o una revista, y un bolígrafo, y subraye algunas palabras (10 ó 20) e intente recordarlas formando frases con ellas, por su relación con algo conocido, por su sonido, frases que a usted se le ocurra con cada una de las palabras elegidas. Repase es día y al siguiente cuántas recuerda. Compruebe a la semana siguiente cuántas sigue recordando.

Para terminar hoy una frase hermosa:

"la vida no se mide ni por lo guapo, ni por lo feo que eres, no se mide ni por la ropa que llevas, ni por los zapatos...La vida es simplemente otra cosa...Se trata del amor, el respeto o el odio que llevas dentro de ti, de como lo cultivas y de como lo riegas...La vida será contigo tan justa como tu lo seas con los demás."

Olvidos cotidianos: "tenía que hacer algo y no lo recuerdo."

TENÍA QUE HACER ALGO Y NO LO RECUERDO.


"Qué tenía que hacer hoy?", "Sé que se me olvida algo de lo que tenía yo pendiente"...

Para que no suceda...

ATENCIÓN: preste mucha atención cuando le expliquen lo que tiene que hacer, sino se entienden bien las cosas es muy difícil recordarlas. Pregunte tantas veces como sea necesario lo que no le quede claro, sin falsos temores.

VERBALICE paso a paso, aquello que deba hacer y luego resúmalo. "Tengo que ir a la gimnasia, y después cuando salga, tengo que comprar pilas, y después ir a la cita que tengo con el médico."

VISUALICE: véase a si mismo haciendo todas las tareas que tiene pendientes. Esto le ayudará a recordar. 



lunes, 24 de noviembre de 2014

Ejercicios

EJERCICIO 26

Cuando salga hoy a la calle, tiene que hacer el siguiente ejercicio: párese delante del escaparate de una tienda y observe algunos de sus productos, alrededor de 5 o 6 productos, fijándose en su color, en su precio, su utilidad y otros aspectos que pudieran interesar. En casa recuérdelos y apuntelos en una hoja.


EJERCICIO 27

Escriba desde el 82 al 202, contando de cinco en cinco.

EJERCICIO 28

ATENCIÓN

En este cuadro están los números del 1 al 70, pero faltan cinco de ellos. Debes anotar los números que faltan en los recuadros de abajo. (Ejercicio del manual de "Ejercicios físicos y actividades de agilidad mental para personas mayores.")




15
61
60
66
9
69
4
62
7
67
59
68
19
4
62
7
67
59
68
19
33
42
23
40
14
29
49
58
63
11
32
64
38
51
25
47
57
52
1
44
16
30
2
65
35
27
56
54
8
24
17
43
55
5
22
26
48
45
50
39
46
36
53
18
21
37
28
34
13
70
10
6








EJERCICIO 29

Para finalizar los ejercicios de hoy nos aprendemos un trabalenguas. !ÁNIMO¡

"En la ciudad de Pamplona hay una plaza,
En la plaza hay una esquina
En la esquina hay una casa
En la casa  hay una pieza
En la pieza hay una cama
En la cama hay una estera
En la estera hay una vara,
La vara en la estera
La estera en la cama
La cama en la pieza
La pieza en la casa
La casa en la esquina
La esquina en la plaza
La plaza en la ciudad de Pamplona."







Consejos para nutrir el cuerpo y el cerebro

 

¿Existe alguna dieta que sea “saludable para el cerebro”?

Sí y no. Si bien no existe una dieta específica que sea mejor para la salud del cerebro, llevar una dieta saludable es importante para la salud en general. Elegir alimentos que nutren el cuerpo y el cerebro puede ayudar a prevenir o demorar la aparición de enfermedades, incluso aquellas que causan demencia.

Consejos para nutrir el cuerpo y el cerebro


  • Controle su peso. Algunos estudios muestran que la obesidad, la diabetes, la presión arterial (sanguínea) alta y el colesterol alto pueden aumentar el riesgo de padecer demencia. Para bajar de peso y mantenerlo bajo, intente evitar las dietas a corto plazo o las dietas “de moda”. En cambio, adopte una manera saludable de pensar y de comer alimentos. Encuentre y respete unas pocas “reglas” que funcionen para usted. La dieta Mediterránea puede ser un buen punto de partida.
  • Coma frutas, vegetales y granos integrales. Ya lo ha escuchado antes: una dieta rica en frutas, vegetales y granos integrales puede reducir el riesgo de padecer enfermedades crónicas, incluidas las enfermedades del corazón, la diabetes y el cáncer. Probablemente no es ninguna sorpresa que esos mismos alimentos también ayuden a proteger la función cerebral. Los antioxidantes en los vegetales de hojas verdes, los crucíferos (tales como el brócoli, el repollo y los nabos), y los vegetales de cáscara oscura pueden ser particularmente protectores. Pruebe las remolachas, el brócoli, los repollitos de Bruselas, la coliflor, la berenjena, la col rizada, los pimientos rojos, la lechuga romana o la espinaca.
  • Evite las grasas saturadas. Los alimentos con alto contenido de grasas saturadas y colesterol, tales como las carnes rojas y los productos lácteos de leche entera, pueden contribuir a la presencia de niveles altos de colesterol. Con el tiempo, el colesterol alto puede aumentar el riesgo de padecer un ataque al corazón o un derrame cerebral. Para limitar su ingesta de grasas saturadas, use aceite de oliva o de canola (colza) en vez de mantequilla al saltear o freír alimentos, o bien use el horno o la parrilla para cocinarlos. Cuando coma carne, elija pollo o pescado. Además, elija productos lácteos sin grasa o con poca grasa en vez de productos de leche entera.
  • Obtenga sus ácidos grasos omega-3. Las fuentes más comunes de ácidos grasos omega-3 son los pescados grasos, como las sardinas, el atún, el salmón, la caballa y el arenque. Para obtener sus ácidos grasos omega-3, intente comer al menos uno de estos pescados una o dos veces por semana.
  • Hable con su médico acerca de tomar suplementos. Las investigaciones muestran que algunas vitaminas, tales como la vitamina D, la vitamina E, la vitamina B12 y el ácido fólico, pueden ayudar a proteger el cerebro. Además de una dieta saludable, tomar un complejo multivitamínico puede ayudar a garantizar que usted reciba una cantidad suficiente de estos nutrientes. Si usted no come pescado y está preocupado porque no ingiere suficiente cantidad de ácidos grasos omega-3, puede considerar tomar un suplemento de aceite de pescado.

Fuente es.familydoctor.org


viernes, 21 de noviembre de 2014

Unos buenos consejos



Buenos consejos:


1.                 Lo que es bueno para su corazón es bueno para su cerebro: Uno de los factores de riesgo sobre los que hay más evidencia son las enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión, la diabetes, la obesidad y el colesterol. Al ser patologías muy extendidas en las que el estilo de vida tiene una incidencia directa, “hay que poner toda nuestra atención para modificar estos factores a lo largo de los años”, explica David Pérez, jefe de Neurología del Hospital Infanta Cristina de Parla. Además, hay que tener mucho cuidado con el tabaco, porque tal y como explica Pedro Cano, responsable del Programa de Atención a Demencia en Sanitas, el riesgo de demencia es un 45% más alto entre las personas fumadoras.

2.                 ¡A moverse!: Está demostrado que mantenerse activo físicamente reduce la frecuencia de demencias en general y de Alzheimer en particular. “No tenemos que plantearnos grandes esfuerzos de gimnasio o maratones: caminar una media hora al día a buen ritmo es una actividad física extraordinaria”, señala Cano a este periódico.


3.                 Somos lo que comemos: La influencia de la alimentación sobre la incidencia del Alzheimer ha sido muy poco estudiada. No obstante, se han concedido propiedades protectoras contra la demencia a alimentos como las manzanas, las fresas, la zanahorias, los cítricos, el brócoli, la calabaza, las uvas, los tomates, el pescado y las legumbres.


4.                 Ejercite su cerebro o lo perderá: Una buena actividad mental está relacionada con una menor disminución del hipocampo, una parte del cerebro fundamental para la memoria que suele ser la primera en verse afectada por la enfermedad de Alzheimer. “En teoría, quienes han estimulado más su mente tienen menos posibilidades de presentar demencia, y si la tuvieran, ésta aparecería más tarde”, cuenta Pérez. Para ello, los trucos ya son conocidos: aprender idiomas, tocar un instrumento, hacer sudokus y crucigramas, leer… “Es importante concienciar a la gente de que no sólo hay que mantener el cuerpo sano, sino también la mente”, explica Luis García, psicólogo de la Fundación Alzheimer.


5.                 Disfrute de la vida social: Participar en tareas recreativas reduce el riesgo de padecer esta enfermedad, así que intenta mantener una vida social intensa. “Socializar implica muchas cosas: desplazarte a un lugar, conversar con otras personas, escuchar lo que dicen, dar argumentos en un sentido o en otro… con todo esto, sin darte cuenta, mantienes tu mente activa y alerta”.